Cierre de un fin de semana cargado de shows internacionales y nacionales, hacen que uno nunca esté en casa prácticamente, y que nuevamente estemos escribiendo unas líneas de lo que nos dejó, en este caso, una nueva visita del sr Zakk Wylde en su “tributo” por llamarlo de alguna manera apropiada a la banda que, lo habrá influenciado o no, pero que es parte de él durante toda su carrera como prolífero guitarrista y compositor. Estamos hablando de Black Sabbath. Esta vez sería él quien interpretara las canciones de Sabbath, junto a dos reclutas, de los cuales analizaremos de manera más detallada en cuanto a los puntos altos y bajos de un show que se vio en Groove la noche del domingo.


 


Nuevamente en el barrio porteño de Palermo, esta vez en el predio ubicado sobre la Avenida Santa Fe, que ya a partir de las 19 hs. el púbico agolpaba en gran cantidad las filas, ansiosa por escuchar nuevamente algo de Sabbath como la gran banda del heavy metal, pero en formato Zakk Wylde Mezcla de expectativas y ansias por saber cómo sería todo el show iba aumentando por el correr de los minutos. Aquí donde empezaron a notarse los puntos bajos del show, las entradas marcaban que a partir de las 19 hs. se empezarían a abrir las puertas pero eso nunca sucedió, cuando pudimos llegar al predio a esa hora todavía se escuchaba que Zakk estaba probando sonido, y eso hizo que sumado al Meet and Greet que había para aquellos que lo habían adquirido junto a la entrada se retrasara más de lo debido, lo cual impidió el acceso del público en general y que la banda soporte también se demorara en su aparición.
Pudimos entrar al recinto recién a las 20:30 hs,, donde la gente se acomodó como pudo y esperó impaciente el inicio del show.


 

El predio se colmó rápidamente y pudo apreciar el set, corto pero terriblemente contundente de la banda Güemes, esta nueva propuesta que viene de los ex miembros de Avernal y Mastifal, atacó a los presentes con un gran espectáculo, demostrando que el under sigue vigente y tiene muestras de seguir creciendo, el sonido acompañó y la gente respondió de una manera muy grata. Si dudas es una propuesta que tiene mucho por dar y que es sumamente recomendable, su disco “Güemes y los Infernales” merece ser escuchado por todo aquel que busque algo del movimiento under. Cyto Maguna en (Bajo), Alex Martin en (Guitarra), Rama Escobar en (Batería) y Miguel Maciel en la (Voz) dieron siete temas en lo que no dio respiro para nada; Los Nadies, Civilización y Barbarie, Serpiente de poder, Protervia, La ley de la Tumba, Garganta del Diablo, y Sangre Negra.


 

  
Siendo las 21 hs., y mientras esperábamos que Zakk y su tropa salgan a escena, se informaba a los medios acreditados para fotografiar el espectáculo que por orden de la producción del artista, estaba prohibido el uso de las cámaras, así que el registro que se puede apreciar en estos casos es únicamente del celular personal de cada uno, algo lamentable a estas alturas, justamente para dar un marco visual al informe que uno lee es fundamental que se tenga el registro fotográfico, pero poco más que agregar de este tema queda por decir, nos queda desmenuzar otras cuestiones que van relacionadas al show de Zakk y compañía. Puede parecer quizás un dato menor para algunos, pero para quien escribe estas líneas es algo que no puede dejar pasarse por alto, Zakk tenía junto a sus micrófonos las letras en pancartas gigantes de todas las canciones, junto a un asistente que le cambiaba la letra una vez finalizada cada canción, sabiendo que fue y sigue siendo parte del elenco de Ozzy durante mucho tiempo, no se puede uno dar el lujo de no saberse las letras que viene a rendir en cuanto a homenajes o tributos si se quiere decir de esta manera. Quizás este dato de color quedará para los más específicos, porque en cuanto a sonido Joey Castillo (ex Danzig, Queen of the Stone Age) y el bajista Rob “Blasko” Nicholson (Rob Zombie, y Ozzy Osbourne) dieron cátedra de lo que es un gran show de Metal, contundente y prolijo, la batería acomodándose perfectamente a los cambios de tiempo y a los grooves interminables mientras Zakk hacia uso de todo su potencial en cada solo de guitarra, que junto a sus Marshall 800 hicieron de las suyas para dejar atónitos a más de uno.


Sonaron: Supernaut, Snowblind, A National Acrobat, Children of the Grave, Lord of this World, Under The Sun/Every Day Comes and Goes, Wicked World, Fairies Wear Boots, Into The Void, Hand Of Doom, Behind The Wall Of Sleep, N.I.B y War Pigs


Zakk se dio el gusto durante War Pigs a caminar por pasillos de Groove y deleitar a los fanáticos que estaban por los costados desde arriba con sus solos y destrezas mientras apoyaba su guitarra contra la pasarela y todos mirando con sus celulares y tomando registros de lo que sucedía a solo unos centímetros arriba de sus cabezas, porque si de destreza mediante las seis cuerdas podríamos hablar interminablemente, porque le dio su toque a las canciones de Sabbath y algo de sonido más moderno a los viejos clásicos, porque es inobjetable ponerse a comparar a ambos guitarristas (Iommy y Wylde) y sabiendo perfectamente que es más guitarrista que frontman con el micrófono, supo dar muestras de categoría a la hora de pararse sobre la mini tarima que había en el medio del escenario para asombrar aún más con sus solos.
Atrás quedaron ya las anécdotas negativas del show, que pudo haber sido épico si no hubieran sucedido, la gente salió satisfecha a más no poder por las inmediaciones de la Avenida Santa Fe, se cerró nuevamente un nuevo fin de semana a toda marcha con la cuota de Sabbath al día esperando por el retorno del príncipe de las tinieblas el año que viene.

 

Cobertura por Máximo Castro

Agradecimiento a Nicolas Becerra por la acreditación
PH: Máximo Castro

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