Muchas eran mis expectativas para con este disco, será que vi el “Punpkins United” tres veces y las tres veces fue una fiesta, y eso que las tres veces fueron distintas, será que el adelanto “Skyfall” me gusto y mucho, será el regreso al estudio con piezas tan fundamentales como Kiske y sobre todo el puto amo Power-metalero que es ese monstruo llamado Kai Hansen.
El banquete estaba servido, uno cuando piensa en un disco de las calabazas se imagina, una introducción celestial (“Invitation”, “Welcome” por ejemplo, ambas paridas por el cerebro de Hansen) un comienzo a toda orquesta con un “Eagles Fly Free” o “ Beyond The Black Home” para comenzar cualquier concierto con los puños bien en alto y dejando la garganta en el intento, temas poderosos con coros orgásmicos que te elevan al Valhala, una Power balada que da inicio a el último cañonazo del disco que te deja estampado contra la pared. La balada podría cerrar el álbum también como ya lo han hecho. Más no muchachos, nada de eso ocurren.
Y creo que la explicación es que este Helloween modelo 2021 tiene otro formato, mucho más pesado, con tres guitarras que son de lo mejor que se han escuchado en mucho tiempo, me refiero al trabajo, cada arreglo, como se intercalan etc. Los temas son poderosos, más pesados de lo que esperaba, y con la cuota de un Michael Kiske al que lo años parecen no pasarle factura (imposible no emocionarse con la primera frase alarido en “Out Of Glory”, punto aparte para Andy Deris quien en vivo quedaba un poco desdibujado al lado de semejante bestia y acá en el disco comparte protagonismo con una altura admirable y en su justo lugar, sin querer sobresalir ni tampoco ser una sombra. El trabajo de Löble/Gerstner (los “nuevos” del condado) es demoledor, una aplanadora. Y Hansen… que decir del padre de la criatura, sin meterse tanto en las voces, y para mi hay mucho más en este disco de Gamma Ray que de Helloween, lo cual a mí me encanta porque después del Keeper 2 la magia se fue con Hansen a su nuevo grupo y por eso menciono nombres de canciones de ellos arriba.
Cuál es la conclusión entonces, el disco seguramente se convertirá en un clásico, para muchos será el disco del año, para algunos (los menos) será una cagada aburrida y monótona. Yo celebro que músicos tan grandes, los padres del estilo, hayan dejado de lado los egos pasados y se hayan juntado a regalarnos un puñado de grandes canciones, eso para mí, motivo más que suficiente para hacer de este 2021 un año para el recuerdo. Larga vida a las calabazas!!!!

Andi Deris – Vocalista
Michael Kiske – Vocalista
Michael Weikath – Guitarra Líder
Kai Hansen – Guitarra y Vocalista
Markus Grosskopf – Bajo
Sascha Gerstner – Guitarra
Por Diego Porpatto












